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Pedro Miguel Lamet, jesuita y escritor: «España no se puede entender culturalmente sin la religión»

 

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«La Iglesia ha ostentado un poder excesivo, y eso nos ha hecho mucho daño»

Jesús Hernández

Este jesuita gaditano fue, durante seis años, director de la revista "Vida Nueva". Es, también, escritor. Pedro Miguel Lamet vino a la capital zamorana para presentar su último libro, "Yo te absuelvo, majestad. Confesores de reyes y reinas de España", en el Club La Opinión-El Correo de Zamora. Y habló de su trabajo. Fue claro. Y habló de otras cuestiones actuales. Y todavía fue más claro.


- "Yo te absuelvo, majestad. Confesores de reyes y reinas de España". Si por las obras se nos conoce, ¿algunos de esos personajes regios no tienen perdón de Dios?
- Existe de todo, como en la viña del Señor. Hay santos y tipos extraordinarios: Claret y Francisco de Borja, entre los primeros, y fray Hernando de Talavera, entre los últimos. Y hombres funestos. Es el caso del padre Johannes Eberhard Nithard, jesuita que gobernó España en tiempos de la regencia de Mariana de Austria. Y, también, de aquellos hechiceros de la época de Carlos II y algunos de los confesores de los Borbones, que gobernaron de hecho. Polémicos pudieron ser Torquemada y, en algunos aspectos, Cisneros.
- Fueron confesores y confidentes, amigos y consejeros de gobierno. Saber las debilidades de los monarcas les daba poder. Su influencia, aunque en la sombra, fue grande y, a veces, determinante en la adopción de medidas políticas y religiosas.
- Sí. En algunos momentos, fueron verdaderos psicólogos. Los Borbones eran bastante débiles, y se apoyaron mucho en los confesores. Tras Felipe II vino gente con una necesidad psicológica muy fuerte. Como ejemplo, el caso curioso de Claret con Isabel II. Esta era muy amiga de monjas, pero todo el mundo sabía sus historias con los diversos amantes. Un cardenal le dijo al Papa: "Santidad, ¿cómo le va a dar la rosa de oro a la reina de España si es una putana?". Y la respuesta del Pontífice fue: "putana, ma pía".
- ¿Los más brillantes...?
- Fray Hernando de Talavera, que fue confesor de Isabel la Católica. Esta le dijo: «entrambos hemos de estar de pie». Y su respuesta fue: «no, yo soy el confesor y usted se pone de rodillas». Aprendió árabe para confesar a los moriscos, fue perseguido por la Inquisición y murió pobre.
- ¿Por su influencia, ¿eran más odiados que temidos?
- En muchos casos, sí. Sobre todo, en la época final, con los Borbones. Su poder era más psicológico que otra cosa, aunque también tuvieron algunas facetas importantes de tipo cultural.
- ¿No le arrendamos la ganancia a Antonio María Claret, confesor de Isabel II?
- Lo pasó muy mal, porque tuvo que mediar ante la Santa Sede en los amores. Cuando ya no podía más, se retiraba de confesor. Pero la reina volvía a llamarlo. Era muy piadosa y, al mismo tiempo, muy débil. Hay una anécdota, que indica que en aquella época se usaban escotes muy grandes. Y las señoras llevaban un tul para colocarse si se encontraban con el P. Claret. En alguna ocasión, en el comedor, llegó a decirle a la reina: "o esa señora o yo".
- Letizia Ortiz, futura princesa y...
- La decisión de la Casa Real de matrimonio por la Iglesia es acertada, pues el pueblo español tiene unas grandes raíces cristianas. En cuanto a su agnosticismo, corresponde al ámbito de su conciencia. Y no se puede entrar en eso. Hay muchos que se preguntan cómo es tan fácil de disolver un matrimonio civil. Respecto a la confesión, recuerdo que José María Martín Patino le preguntó un día al Rey quién era su confesor. Se hablaba de un dominico, Bartolomé Vicens. Y la respuesta del monarca, con aire campechano, fue: «Yo no me confieso con nadie»... Letizia Ortiz responde a un modelo bastante universal de mujer joven actual, divorciada, que ha vivido varias historias de amor. Está llena de ilusión. Ojalá que su amor sea fecundo en todos los sentidos.
- ¿El nuevo Gobierno comienza dando pruebas, aunque ligeras, de anticlericalismo?
- Dando muestras de lo que siempre ha sido el socialismo. La socialdemocracia no se diferencia tanto de lo que puede ser un partido de derechas. Quiere distinguirse en la educación y en la cultura. Ese caballo de Troya está siempre ahí. Por eso la importancia, como defendemos algunos, de que todo asunto de educación debería surgir de un consenso entre los partidos mayoritarios para no dar bandazos.

«La jerarquía española se ha equivocado un poco en su matrimonio con el PP»
- ¿Estudiar la asignatura de "Historia de las Religiones": creencia o conocimiento?
- Si es ciencia de las religiones, conocimiento. Si es educación confesional, creencia.
- La izquierda española dice, aunque sin decir, que no interesa la cultura religiosa.
- España no se puede entender culturalmente sin la religión. La Iglesia ostentó la cultura cuando no existía otro foco. Y nuestra literatura, nuestro arte no se puede entender sin la faceta religiosa.
- ¿No se quiere aceptar que el cristianismo es la raíz cultural de Europa?
- En eso, la Iglesia tiene parte de la culpa. Ha ostentado un poder excesivo, sobre todo en España -y más, en tiempos de Franco-, y tal cosa nos ha hecho mucho daño. Y creo que existe una especie de revanchismo, que tiene una cierta razón de ser. En la cultura, el poder de la Iglesia ha sido tremendo.
- ¿La iniciativa del ministro de Interior para controlar lo que se dice en iglesias y mezquitas, ¿atenta contra la libertad religiosa?
- Creo que sí. Una cosa es que haya una sospecha en concreto, o un lugar donde pueda existir un contubernio o una amenaza del terrorismo -incluso en una iglesia vasca-, y otra es llevar un control por principio, y absoluto, de lo que se dice en el mundo de la religión. Hay una torpeza muy notable en este arranque del Gobierno socialista, y me da pena.
- ¿Y el de Felipe?
- Era una especie de iglesia, en cuanto que tenía como un absolutismo respecto a los dogmas socialistas. Eso no va a ocurrir con Zapatero, porque me parece un hombre más demócrata.
- ¿Se avecinan malos tiempos para la Iglesia española?
- Yo creo que no. Se ha equivocado un poco en su excesivo matrimonio con el PP. Yo escuché esta frase a Tarancón: "con gobiernos menos católicos, la Iglesia vive mejor".
- ¿En qué ha fallado la Iglesia?
- En este pontificado, se ha producido un notable retroceso en el diálogo con el mundo.
- Ahora mismo, ¿Juan Pablo II reina, pero no gobierna?
- Los principios de gobierno que implantó el Papa son ejercidos por la Curia. Esta gobierna como si fuera Juan
Pablo II.

 

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